TANABATA EXPERIENCE

Tanabata experience
Una mirada a través de la obra de Silvia Alberdi & Alexandru Tone


Lugar: Exoticae, art gallery
   C/ Escorial 17, Malasaña
Madrid

Días: 3, 4 y 5 de marzo
   
                                Horario: 4 y 5 de marzo de 11:00 a 21:00 h

                                   Inauguración: jueves 3 de marzo a las 20:00h. 
           Se servirá una copa de vino español 



Entrada:Gratuita.



Exoticae art gallery, en Malasaña, nos presenta Tanabata experience, un recorrido a través de la obra de Silvia Alberdi y Alexandru Tone. Dos artistas que con su particular visión dual, ofrecen al espectador las múltiples miradas de su fusión creativa y emocional.

Nos asomamos a esta expo como quien visiona un sueño a través de un ojo de pez, dejándonos llevar por unos trazos que nos acercan a oriente, por elementos que nos recuerdan al pasado y con el objetivo de convertir lo cotidiano en un momento para la reflexión.

Documentos originales de los años 20, fragmentos de acuarelas, piezas mixtas, y hasta una lista de la compra pueden servir a estos artistas para hacernos sentir la belleza.

Con el fin de que el espectador disfrute la esencia de los elementos, las obras van desnudas, sin cristal, montadas sobre cartón ondulante, de manera que el visitante puede ver de cerca los trazos, las aguadas, las tintas, los recortes, favoreciendo una experiencia en la que casi se puede oler el papel. En mitad de la enajenación tecnológica que vivimos, aparecen  las obras con sencillez, como brota una flor de una rama; delicada e inmensa.



 SILVIA ALBERDI Santander. 1972


Dicen que empezó a dibujar antes que a hablar y sus compañeras la recuerdan como “esa niña que siempre estaba pintado en clase”.
Hija y nieta de artistas, que vieron relegada su capacidad creativa al nivel de hobby por dar prioridad a un trabajo estable; se crió entre lienzos, caballetes, cámaras de fotos y otros muchos objetos que permitían a su imaginación desatarse, mientras era educada en la firme creencia de que el arte es una pasión, pero no una profesión de la que poder vivir.
Tan arraigado quedó ese concepto en ella, que antes de dedicarse de lleno a su faceta artística realizó múltiples trabajos en “sectores más productivos”. Fue secretaria de dirección, organizadora de eventos y hasta empleada de banca; puesto fijo que rechazó para montar su propio taller donde comenzó a restaurar muebles y a desarrollar sus primeros proyectos de pintura.
Tras un viaje a Japón, quedó fascinada por aquel universo, y a finales de los 90 decidió hacer la maleta y trasladarse a Tokio, donde pasó tres años explorando el dibujo y toda esa sutilidad que es ahora el eje central de su obra. Compaginó sus actividades artísticas trabajando en NHK radio y televisión, lo que despertó su interés por la interpretación y la escritura.
Tras su regreso a España, compaginó estudios de teatro con la Diplomatura en turismo temiendo tener que rendirse a la estabilidad de un trabajo fijo, pero la crisis le fue favorable en ese sentido, porque ya daba igual lo que hicieras; nada tenía salida, y supo aprovechar esa oportunidad.
En ese momento, empezó a desarrollar sus primeros trabajos editoriales usando sus dibujos como complemento a los textos. Consiguió sus primeras publicaciones y decidió trasladarse a París donde empezó a trabajar con editoriales con las que continúa realizando proyectos en la actualidad.
En el año 2014 se instala en Madrid y poco tiempo después, en un taller de collage, coincide con Alexandru Tone. Tanabata es el resultado de ese flechazo artístico. Ahí Comienza su etapa de pintora como una manera de dibujar cada día, de mantener las manos y la mente activa, de dejar que el trabajo fluya. Y así fue como las acuarelas pasaron de estar escondidas en cajas a relacionarse con el mundo.


A estas alturas, he comprendido que intenté con todas mis fuerzas ser quién no quería ser, y me siento feliz de no haberlo logrado. Tardé mucho en descubrir que el mundo necesita personas que dibujen“.





ALEXANDRU TONE Alexandría (Rumanía) 1978


Su primer contacto con el mundo estuvo muy influenciado por su hermana; quien despertó en él su interés por el arte. De extremada sensibilidad siempre fue un niño callado, y dicen que pasó toda su infancia con una sonrisa, que aún conserva, observando lo que le rodeaba con curiosidad desmedida. Creció entre esos inviernos llenos de nieve que evocan una inmensa quietud. Conoció la música clásica antes que los dibujos animados y cuentan que se dormía escuchando las historias que salían del transistor.
Su pasión por la naturaleza le impulsó a convertirse en deportista profesional y formarse como profesor de atletismo en la Universidad de Cluj-Napoca. Durante esta etapa, profundizó en la esencia del deporte desde su significado más puro. “Empecé a comprender que la vida es una carrera de fondo”- afirma- Aprendizajes que iba compaginando con sus crecientes inquietudes artísticas.
Este hecho, sumado a las dificultades que atraviesa su país, le hacen plantearse instalarse en Madrid, ciudad a la que había viajado en varias ocasiones, y a la que se traslada finalmente en 2012, buscando nuevas posibilidades y atraído también por la actividad artística y creativa de la ciudad.
Es justo antes de dar este paso cuando construye sus primeros collages como modo de compactar su vida en un formato fácilmente transportable. Estas primeras obras son la catarsis de quién tiene que enfrentarse al dolor de dejar su hogar.


“Era la única forma de traer conmigo todo lo que quisiera, no había limitaciones de espacio, era capaz de llevar en mi maleta mi pasado, mi presente y parte de mi futuro”.


Estos primeros años fueron una etapa de trabajo en soledad, donde tuvo ocasión de crear cientos de composiciones como reacción a un mundo que no comprende, lo que le permitió descubrir en esta forma artística un medio confortable para hablar desde el silencio. Poco a poco comienza una fructífera etapa de trabajos y llegan las primeras exposiciones.


En 2014 coincide con Silvia Alberdi que acaba de instalarse en Madrid, con quién pone en marcha Tanabata; un proyecto común donde fusionar ideas y generar sinergias, al tiempo que continúa trabajando en su obra más personal y comienza a elaborar su primeras instalaciones; piezas en las que el surrealismo sale del papel para cobrar vida a través de objetos cotidianos que sus manos modifican y transforman.
Este artista del collage realiza manualmente todas sus composiciones. Su lenguaje visual se caracteriza por la crítica, el surrealismo, y un particular sentido del humor. Buscando el mensaje por encima de la estética, algunas de sus obras nos pueden dejar sin aliento.





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