TEATRO DE LA LUZ PHILIPS GRAN VÍA PRESENTA LA ZARZUELA 

Zarzuela

‘Agua, azucarillos y aguardiente’ en la Gran Vía
‘La verbena de la Paloma’

Agua, azucarillos y aguardiente

Hemos pretendido, al fusionar estas dos zarzuelitas de los maestros Chueca y Valverde, ofrecer al público una visión más amplia y divertida de lo que fue el siglo XIX en cuanto a música y a personajes. 
Perfectamente engranadas una con la otra, enlazan los distintos tipos que conformaban un Madrid popular y cambiante, divertido pero con los problemas económicos y amorosos que hoy podemos tener.
Agua, azucarillos y aguardiente cumple 120 años de su estreno, en aquél mítico Teatro Apolo que levanto su telón para ofrecer al mundo una gloriosa cadena de éxitos musicales que perduran, como podemos comprobar, hasta nuestros días. Aquí hemos reunido con los problemas de Pepa y Lorenzo, Manuela y Vicente, Asía y Serafín las habladurías del pueblo de Madrid sobre una gran calle que se iba a abrir en nuestra capital al estilo de Los Campos Elíseos de París. Rumores del momento que se convirtieron en realidad en el siglo XX al hacer esa maravillosa y característica calle de Madrid en donde hoy nos encontramos: la Gran Vía. Disfrutemos del caballero de Gracia con el Paseante, de la Menegilda con el Ama, de los Ratas y de todos esos innumerables tipos de un Madrid de ayer, que queremos o no, ha forjado el de hoy.    

La verbena de la Paloma

De entre todas las zarzuelas de género chico, La verbena de la Paloma es una de las que está más rodeada de anécdotas muy diversas, aunque quizá la que más ha trascendido sea la de Ricardo de la Vega, el libretista, que se la entregó al maestro Ruperto Chapí para que la musicara y este no lo hizo. Unos dicen que la empezó pero que la música era demasiado académica, otros afirman que, por aquél entonces, el maestro estaba enfrentado a los editores poniendo en marcha el proyecto Sociedad General de Autores, de la que Chapí fue inspirador y fundador. Sea como fuere, el libro cayó en manos de un joven músico salmantino llamado Tomás Bretón, defensor de la ópera española, que encontró en las páginas de la Verbena de la Paloma la inspiración necesaria para hacer una de las partituras más importantes de su carrera. Bretón consiguió con ella uno de sus más preciados laureles, llevándola triunfalmente por Europa y América.
Inspirada en el hecho real de un joven, cajista de imprenta, que provoca por celos, un escándalo en una verbena popular de Madrid, al ir su novia acompañada de un anciano boticario. La zarzuela se estrenó en el Teatro Apolo de Madrid “Catedral del Género Chico” el 17 de Febrero de 1894.
El maestro Bretón, adicto a músicas más cultas como la ópera, asombrosamente, comenzó y terminó en diecinueve días una maravillosa partitura inspirándose en el Madrid popular de aquél momento y escribiendo por calles y bares, bancos y plazuelas, lo que hoy es modelo de composición en muchos conservatorios europeos.

ZARZUELA
A partir del 5 de agosto
Jueves, viernes, sábado, lunes y martes 20:30 h. Domingo 20:00 horas.

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